Dime que me quieres. 1 Capitulo.


En un lugar de la cuidad.
En la radio se escucha We found love de Rihanna y del armario no para de salir ropa. Se prueba faldas, tops, blusas y hasta algún que otro pantalón vaquero hasta que encuentra un vestido rosa palo y opta por ponérselo. Se coloca unos tacones negros y coge un bolso a juego. Guarda rápido la ropa desordenada en el armario para que la madre no vea nada y se mira al espejo. Pinta sus ojos marrones con un lápiz de ojos negros y pinta sus labios de un rojo carmín. Se lava los dientes y mira que las medias no tengan ninguna carrera. Por ultimo se repasa las pestañas con rimel y baja las escaleras con cuidado. Mete dinero en su cartera y se dirige a la cocina. Saca un lápiz y papel del cajón y le deja una nota a su madre. Bebe un vaso de agua, se coloca una chaqueta de cuero negra ,apaga las luces y cierra la puerta con llave.
En un lugar más alejado.
Baja rápido las escaleras y se coloca la chaqueta. Besa a su hermana que se resiste y luego la foto de su padre. Pide a su madre dinero y lo guarda en el bolsillo. Coge algo del frigorífico que su madre no logra ver y sube de nuevo a su cuarto. Se vuelve a peinar y apaga todas las luces que antes había dejado encendidas. Cierra la puerta de un portazo y espera la llegada de alguien. Su madre se asoma por la puerta y le pide que tire la basura. El coge la bolsa y la tira al contenedor amarillo que hay en frente de su casa. En ese mismo momento llega Sergio y se mota en su coche. Sube el volumen de la radio y bebe el zumo que cogió de su casa. Semáforo en rojo. Paran.
En un mismo lugar.
Abre una lata de coca cola y bebe. Su amiga bebe un poco y se lo devuelve. Abre la ventanilla y saca la cabeza. Le encanta que el aire fresco le de en la cara. Mira a su derecha. Un chico rubio le saluda. Ella hace como si no pasase nada y pasa del creído.
Le da un codazo a su amigo y la mira. Piensa lo mismo, es guapísima. Daniel abre la ventanilla y tira el zumo a la carretera. Ríen. La vuelve a cerrar. Los coches están tan cerca que Sergio es capaz de dar golpes en la ventanilla de Paula y guiñarle el ojo derecho.
Paula le enseña el dedo corazón y cierra la ventanilla. Se mete un chicle en la boca y mete un par de ellos en el bolso. Mete un disco en la radio. La música empieza sonar y las dos amigas cantan. La voz de su cantante favorita se escucha desde el final de la cola. Semáforo en verde. Los coches se ponen en marcha y se van por diferentes caminos.
Llevan más de diez minutos en la carretera y todavía no han llegado. Cantan o mas bien dicho gritan las canciones que escuchan y se ríen de los coches de al lado por como las miran. Hablan de muchas cosas en el camino. Aquella chica pillada con otro, aquel suspendido por una profesora y otro que además de novia tiene una amiga con derecho a rocé. Llegan y aparcan. Han tenido mucha suerte, un sitio en frente de la entrada. Salen del coche y al caminar son perseguidas por muchas miradas. Chicos acompañados, novias celosas por sus chicos, solteros mucho más mayores que ellas y hasta algún que otro portero de la discoteca.
Han llegado unos minutos antes. La velocidad de Sergio no se iguala para nada con la de Miriam. Están fumando un cigarro en la entrada y están hablando con varias chicas. La ve acercarse y pasa de las otras. Sus miradas se encuentran. Una mirada, una sonrisa. Pero rápidamente se acuerdan de lo sucedido y se apartan la mirada. Entran. La música esta a todo volumen y en el centro de la pista están todos bailando una canción muy pegadiza. Piden una copa y se van con su grupo de amigos. Se sientan en unos sillones rojos redondos que hay en una esquina y donde una chica recoge la mesa. Una chica rubia se les acerca y les pregunta si quieren algo. Le enseñan la copa acabada de echar y se va algo molesta. Lleva puesta una falda corta color agua y un top blanco a juego con lo tacones altos que lleva. Se tropieza con una silla y un grupo de chicos de ríen de ella. Ella les insulta y sigue andando.
Paula ríe y choca con un chico que bailaba. Se da cuenta que le ha tirado la copa encima, coge su bolso y se dirige al baño para limpiarse. No entiende como puede ser tan torpe, si acaba de llegar. Entra y se encuentra con una chica que llora. Su labio sangra y se esta limpiando en el lavabo. Se coloca a su lado y se frota el vestido con agua y un poco de jabón. La chica le mira y se gira para que no la vea. Paula la coge del brazo y la mira.
-¿Qué te ha pasado? -La mira sosteniéndola por la barbilla- Tranquila a ver, te limpiare la herida.
-Nada. No importa. Me he cortado el labio con el vaso.
- ¿Te duele tanto para llorar? Tienes un moratón bajo el labio y eso no te lo causa un vaso.
-De verdad es que no puedo contártelo, si se llega a enterar.
-¿Si se llega a enterar quien? ¿Te han pegado?
-Por favor no me preguntes -de nuevo más lagrimas vuelven a caer por las mejillas de la chica- el gilipollas de mi novio me ha pegado. Me ha visto hablando con un amigo de hace años y se ha enfurecido tanto que le ha dejado tirado en el suelo inconsciente. Luego me ha cogido por el brazo y me ha hecho esto. Creo que me ha roto el labio -dice mientras se mira en el espejo.
Ha bebido más de tres copas y no esta mareado. Ya esta acostumbrado a estas cosas. Busca a Sergio por todos lados. No logra encontrarlo. Pasa por al lado del baño de las chicas y ve a un chico enfurecido que da ostias a todo aquel que pasa a su alrededor. Pregunta por alguien. No la encuentra y enfurece aun más. Una chica de le acerca para darle algo de beber. Este le ve acercarse, se levanta de la silla y la empuja contra Daniel. La sostiene y le pregunta como esta. La chica morena le sonríe y se va sin contestarle. Daniel ve a un chico bajo con gafas que se le acerca al bestia y le dice algo al oído. Este le da un golpe en la espalda y le aparta de su lado dirigiéndose al baño de las chicas. Daniel le ve y se va detrás de el.
La chica sigue llorando y Paula esta a su lado tranquilizándola. Se han presentado y se podría decir que en unos quince minutos se han hecho amigas. Se llama Lucia y es de la ciudad, en cambio nunca se habían visto. De repente ve a un chico alto entrar algo enfadado y que se dirige hacia ellas. La chica se levanta y le pide perdón de rodillas. La coge por el pelo y la levanta. Ella grita y le suplica, pero al parecer no de sirve para nada. Paula sigue sentada, viendo la situación que esta presenciando. No sabe lo que hacer y se ha puesto muy nerviosa.
-Joder ¿si eres su novio porque le pegas? De verdad, explícamelo no lo entiendo.
-¿Quién eres?- le dice sosteniendo del pelo todavía a la chica.
-Soy una tia que entra en el baño para mirarse al espejo y se encuentra a otra llorando porque su novio le pega. Muy mal.
El chico la suelta del pelo y se dirige hacia Paula. Esta asustada, pero no iba a dejar que le siguiera pegando.
-Por lo que se ve eres una chica atrevida y sin miedo. No me conoces de nada pero ya me estas juzgando. No me gustan las chicas como tu la verdad, guapas pero tontas. Lo mejor es que salgas de aquí anda, espabilada.
-No te he juzgado, aunque pondría haberlo hecho, bestia.
Discuten. Daniel la observa. Tal y como se la imaginaba. Atrevida y guapa. El chico la coge por el pelo y le grita. Sin pensarlo dos veces Daniel se dirige hacia el, lo coge por el hombro y le pega un puñetazo en el ojo. Su ceja sangra y se mira al espejo. La mira y le sonríe. Ella le mira y le quita de nuevo la mirada. Se termina de mirar al espejo y se dirige hacia el insultándole, pero Daniel es más rápido y le golpea en la barriga. Se levanta y lo empuja contra el espejo. Se rompe y los cristales caen sobre su cabeza. Las chicas salen corriendo y los dejan solos.
Afuera al ver a la chica sangrar por el labio y llorar, la gente se alborota y se dirigen hacia la puerta para ver lo que pasa. Por los altavoces la voz de un hombre mayor dice que vallan despejando la discoteca, que la policía se dirige hacia allí. La gente corre y se alborota delante de la entrada. Paula deja a Lucia con Miriam y va a por Daniel, al cual ha dejado antes solo con ese bruto. Entra corriendo y los ve peleando. Daniel esta en una esquina apoyado en la pared. Le sangra la nariz y no para de recibir puñetazos en todo el cuerpo. Cae al suelo y la mira. El bestia se dirige hacia el pero Paula es más rápida y le golpea en la cabeza con un jarrón.
-¿Lo he matado?
-¿Qué lo vas a matar? Estará inconsciente.
Se acerca al chico gateando y le toca el pulso. Tiene. Ayuda a Daniel a levantarse y salen al salón del local. La policía esta pidiendo los datos a varios chicos menores de edad más bebidos de la cuenta y buscan a otros entre las varias salas que hay.
-Tenemos que ir por otro lado, si no quieres que llamen a tu madre diciéndole que con quince años ya bebes.
-Tengo dieciséis y no, no me gustaría.
-Saltaremos por una ventana con cuidado para que no nos vean.
-Tu estas loco ¿quieres que nos matemos?
-Guapa bajaremos y saldremos desde una de abajo -ríe- ¿y tu tienes dieciséis años?
-Vete a la mierda.
Bajan las escaleras rápidamente sin que la policía les vea. Están metiendo a los chicos en una ambulancia. A varios de ellos les ha dado un coma etílico. Se dirigen a una sala grande con luces de todos los colores. Varios chicos están tirados en el suelo. Estaría bien avisar a la policía para que viniese a ayudarlos, pero la verdad es que no le apetece nada. Abren la ventana con cuidado y empiezan a salir en silencio. Paula se apoya en el para salir y salta. Se miran. La tiene cogida por la cintura y ella esta apoyada en sus hombros. Se quedan a sin, mirándose durante un tiempo, hasta que un móvil suena.
-No es el mió.
-Pues si no es el tuyo será el mió -dice mientras coge el móvil del bolso y menea la cabeza.
La ve hablar. Por como habla debe de ser su madre. Es hasta graciosa. No se ha dado cuenta pero la media se le ha roto. La ve ponerse nerviosa, llora y cuelga.
-¿Qué te pasa?
-Necesitó que me lleves a mi casa.
-¿Cómo? He venido en el coche de un amigo y se ha ido cuando se ha enterado que venía la policía.
Entonces se acuerda de Lucia y de Miriam ¿Donde estarán? ¿Les habrá cogido la policía? Espera que estén bien, Miriam se las habrá arreglado ya esta acostumbrada a estos líos, cosa que ella no.
-Entonces no hace falta. Gracias por lo de antes.
Se aleja de allí y desaparece. Corre por en medio de la carretera. Esta descalza y los tacones los lleva en la mano. Llora. Lleva los cascos puestos. No sabía que los llevaba en el bolso pero gracias a ellos se esta tranquilizando, aunque no puedo olvidarse del tema. ¿Cómo ha podido ocurrir? ¿Cuándo? Tiene muchas preguntas pero ninguna de ellas le dará la respuesta que ella quiere escuchar. La noche esta oscura y la luna deslumbra las caras de las personas que a esas horas de la madrugada andan todavía por las calles. Algunas señoras la miran y cuchichean sobre ella, otras en cambio ni se dan cuenta que andan por el medio de la calle. Un coche le pita, ella no se entera. Se esta acercando y cada vez llora más. No se hace a la idea. Ha llegado. No sabe lo que hacer. Las luces de su casa están encendidas y saca las llaves de su bolso. Se queda por unos minutos mirándolas, no sabe si entrar o no. No lo aguantara. Las mete en la puerta y las gira sin hacer ruido. Esta nerviosa y tiembla. Abre la puerta en silencio, con cuidado y entra.

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